lunes, 8 de junio de 2020

10 edificios de arquitectura del siglo XX que han sido recientemente declarados BIC y BIP



La Comunidad de Madrid propone descubrir la arquitectura madrileña del siglo XX a través de la publicación 10/XX. Arquitectura contemporánea protegida en la Comunidad de Madrid. Este nuevo libro reúne diez edificios declarados Bien de Interés Cultural (BIC) o Bien de Interés Patrimonial (BIP) por el Gobierno regional. Se trata de construcciones emblemáticas que reflejan, a través de su arquitectura, el resurgimiento de una nueva sociedad.

Una nueva arquitectura para una nueva sociedad


Los diez edificios recogidos en 10/XX. Arquitectura contemporánea protegida en la Comunidad de Madrid fueron proyectados y construidos entre las décadas de los años 20 y de los 70 del siglo XX, y reflejan la evolución económica, cultural y social de la época.


Así, entre ellos encontramos infraestructuras educativas, edificios relacionados con el espectáculo, espacios multifuncionales, centros religiosos o construcciones vinculadas con actividades económicas y viviendas.

Entre las infraestructuras educativas, destaca el edificio de la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad Complutense (catalogado como BIC). Finalizado en 1936, supone una muestra del racionalismo aplicado a la construcción. Su arquitecto, Agustín Aguirre López, se inspiró en ejemplos de arquitectura racionalista de otras ciudades europeas. Se trata de un edificio simbólico y de referencia de una época de la historia y la cultura en España.

Siguiendo con las construcciones destinadas a centros educativos, el gimnasio del Colegio Maravillas (también BIC) es una obra pionera y emblemática de Alejandro de la Sota, que marca un punto de inflexión en la historia de la arquitectura española y ha ejercido una notable influencia en las generaciones posteriores de arquitectos. Inaugurado en 1962, fue uno de los primeros edificios realizados en Madrid con estructura enteramente metálica.

El Teatro Albéniz (BIP), de Manuel Ambrós Escanellas, constituye un ejemplo de original construcción para uso recreativo multifuncional. Finalizado en 1947, fue unos de los primeros edificios que incorporaba las últimas tecnologías para la proyección de películas cinematográficas.

También de carácter multifuncional, el Palacio de la Prensa (BIP), de Pedro Muguruza, es uno de los edificios más significativos construidos en la primera mitad del siglo XX en Madrid. Obra singular por su escala, por su decidida vocación monumental y por sus características constructivas, constituye un buen ejemplo de arquitectura ecléctica que recoge influencias de grandes arquitectos españoles como Antonio Palacios o Modesto López Otero y de la arquitectura americana de la época.

Quizá el más emblemático de los diez inmuebles sea el edificio Capitol (BIC). Finalizado en 1933, es una de las obras más importantes del racionalismo español de tipo expresionista. Por sus características formales y su situación privilegiada, constituye un icono de la Gran Vía y un símbolo de la modernidad de Madrid. La imagen del edificio ha sido utilizada e interpretada en la pintura, las artes gráficas y el cine.

Entre las construcciones destinadas a albergar actividad económica está la estación de gasolina de la Avenida de Aragón (BIP). Se erigió en 1958 como icono de la modernidad, combinando sus valores arquitectónicos y la función de repostaje indispensable para la nueva movilidad del siglo XX.



Mucho más reciente, el edificio del Paseo de la Castellana 81 (BIC) fue la antigua sede del Banco de Bilbao. Finalizado en 1981, su arquitecto, Sáenz de Oiza, consiguió darle una estructura compleja y original cuidando las proporciones, el diseño y los materiales utilizados. Se trata de uno de los ejemplos más importantes de edificio de oficinas en altura.

La Casa de Lucio Muñoz en Torrelodones (BIC), del arquitecto Fernando Higueras, es un ejemplo destacable y original de vivienda familiar de 1962. De ella destaca su estructura innovadora y su integración en el paisaje.

Finalmente, dentro de la arquitectura religiosa, la iglesia de San Agustín (BIC), de Luis Moya Blanco, es una reinterpretación de la arquitectura del Renacimiento y el Barroco adaptada a los años 50 del siglo XX. Por su parte, el Convento, Teologado e Iglesia de San Pedro Mártir de los Padres Dominicos (BIC), de Miguel Fisac, es un ejemplo de arquitectura integrada como obra de arte total, que marca un punto de inflexión dentro de la trayectoria de este prestigioso arquitecto.

Para más información, el libro 10/XX. Arquitectura contemporánea protegida en la Comunidad de Madrid está al alcance de todos y se puede descargar en PDF

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